Quiénes somos

Quienes somos

Asociación contra el Rabdomiosarcoma

Somos una organización sin ánimo de lucro formada por un grupo de voluntarios y familiares de Cristina Casanovas Abella, una niña de 8 años que falleció en marzo de 2015 a causa de un tipo de tumor denominado Rabdomiosarcoma, también conocido como Cáncer del Desarrollo.

La historia de Cristina Casanovas Abella

Cristina Casanovas Abella era una niña de carácter fuerte, que tenía muy claro lo que quería y lo que no, pero a su vez era una niña dulce y sonriente y a la que le encantaba hacer repostería. Su color preferido era el fucsia; siempre tenía que llevar algo de este color, ¡era muy presumida! También le gustaba la moda, jugar, leer, ver pelis… todo lo que le gusta a una niña de 7 años.

Y como cualquier niño de su edad, Cristina era una niña feliz y no tenía muchas preocupaciones, hasta que, a principios de septiembre del 2013, en el Hospital Materno-Infantil Sant Joan de Déu, le diagnosticaron una enfermedad rara, un tipo de cáncer infantil llamado Rabdomiosarcoma.

Cristina tuvo que seguir un tratamiento con quimioterapia durante un año y medio para poder superar la enfermedad. Cuando ya estaba a punto de finalizar el tratamiento, en el mes de junio de 2014, y cuando ya nadie lo esperaba, Cristina recayó y la enfermedad volvió a aparecer.

De nuevo, Cristina tuvo que volver a someterse a tratamientos de quimioterapia en Sant Joan de Déu y de radioterapia en el Hospital Vall d‘Hebrón.

Mientras tanto, sus padres, Juan Manuel y Laura, recurrieron a todas las alternativas posibles y contrastaron su diagnóstico con otros hospitales de renombre, tanto en España como en el extranjero; fueron al Hospital el Gustave Roussy de París (Francia), al Hospital Dan Farber de USA, etc…

Los días pasaban y la enfermedad continuaba avanzando, pero Cristina mostraba unas ganas impresionantes de vivir, alentando cada día a los que la rodeábamos y controlando en todo momento las emociones de los suyos, ya que como buena observadora que era, no se le escapaba ni una, y no quería ver a nadie preocupado por ella. Cristina siempre decía: “¡Estoy bien!”

Cristina luchó con todas sus fuerzas hasta el último momento contra este cáncer infantil llamado Rabdomiosarcoma, pero, finalmente, el 9 de marzo de 2015, su cuerpo dijo basta.

En el momento de su muerte, no había ningún tipo de tratamiento, ni ninguna línea de investigación abierta en ningún hospital ni centro en relación a las recaídas del Rabdomiosarcoma.

Porqué hemos creado esta Asociación

Porque Cris nos da fuerza suficiente para tirar adelante e intentar buscar recursos económicos para poder investigar esta enfermedad.

Por la injusticia que representa que el Rabdomiosarcoma presente una mortalidad de prácticamente el 100% en caso de recaída

Por la injusticia que representa que una recaída del Rabdomiosarcoma signifique el fin, porque al no estar investigada, no existe ningún tratamiento de curación para los niños que la padecen.

Por el excelente trabajo y máxima implicación de los profesionales del Departamento de Oncología del Hospital Sant Joan de Déu que trataron a Cristina y que trabajan a diario en la búsqueda de nuevos tratamientos que aumenten el índice de supervivencia del cáncer infantil, que actualmente se sitúa en un 80%. Dentro del 20% que no lo superan, están -entre otros- los enfermos por recaídas del Rabdomiosarcoma, al que hasta ahora no se han destinado recursos para poder investigarlo.

Hazte donante de esperanza

¿Quieres colaborar en la financiación del Proyecto de Investigación del Rabdomiosarcoma y sus recaídas para que, en un futuro próximo, exista un tratamiento contra la enfermedad?